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A MESSAGE FROM FR. MURRAY / UN MENSAJE DEL PADRE MURRAY

This last weekend before Lent, we are gearing up for the most sacred seasons of our liturgical year.
 
Lent and Easter remind us of who we are and what we are about as Christian disciples, and what God is about, in sending Jesus to show His love for us.In the first preface of Lent (the prayer that starts the Eucharistic prayer), we are reminded that Lent is a “...joyful season God gives us every year... “ It may be hard to believe that Lent is supposed to bring joy, even as we sacrifice (no chocolate = no smile), but the purpose of Lent is to help us draw closer to Jesus in thought and in action. The joy comes when we more fully understand who He is for us, and what He has taught us about the love of the Father for each of us.
 
The season of Easter gives us an opportunity to celebrate the effects of the Resurrection for each of us personally and on the whole world —and to welcome new members as we celebrate and share the Easter sacraments. For me, this is the most overwhelming point of our relational faith: that Jesus died for us sinners, as if each of us were the only one who needed that action on our behalf. It is sometimes hard for me to comprehend the depth of love in that truth.It reminds me of the words attributed to the martyred archbishop, Saint Oscar Romero: “It helps now and then to step back and take a long view. The Kingdom (of God) is not only beyond our efforts, it is even beyond our vision... We cannot do everything, and there is a sense of liberation in realizing that. This enables us to do something, and to do it very well. It may be incomplete, but it is a beginning...” This, I believe, is what Lent and Easter are for: to remind us of God’s long vision of love in celebration and worship, and to continue the work of witnessing to the Kingdom.
 
For us, the local task is to build up our new parish. The vision of this parish is that we will continue to be a place of hospitality (evangelization) and healing. We may not accomplish all that people think we should, but we will continue to remember, proclaim, and share the message of Jesus.The closing lines of Romero’s prayer are, “...we are prophets of a future not our own.” I imagine that a long time ago, priests and parishioners like us came to these Salem churches and prayed, fasted, remembered, and celebrated. We are the unseen future that they may have imagined. Now, it is our turn to look forward while renewing and living our faith and what we mean when we say “I am a Christian.” We live in this day and age but are also preparing the way for future members of the Church.
 
I hope that this Lent and Easter season will be a time when we remember the deep love of God in Jesus Christ for each of us, and then continue to move forward —preparing the Church for a future not our own.
 
Peace, Father Murray
 
In this weekend’s bulletin, you can find the midyear finance report. I hope this helps all to see that we are doing well, and thanks for your generosity. 
 

 
Este último fin de semana antes de la Cuaresma nos estamos pre-parando para los tiempos más sa-grados de nuestro año.
 
La Cuares-ma y la Pascua nos recuerdan de quién y de qué se trata el ser discí-pulos cristianos y de qué es capaz de hacer Dios al enviar a Jesús a mostrar su amor por nosotros. En el primer prefacio de la Cuaresma, (la oración que comienza la ora-ción eucarística), se nos recuerda que la Cuaresma es un "... tiempo alegre que Dios nos da todos los años ...". Puede ser difícil creer que la Cuaresma supuestamente trae alegría en medio del sacrificio (sin chocolate, sin sonrisa), pero el propósito de la Cuaresma es ayu-darnos a acercarnos a Jesús en pensamiento y acción. La alegría llega cuando entendemos mejor quién es él para nosotros y qué nos ha enseñado sobre el amor del Padre por cada uno de nosotros.
 
El tiempo de Pascua nos da la oportunidad de celebrar los efec-tos de la resurrección para cada uno de nosotros personalmente y en todo el mundo; y para dar la bienvenida a nuevos miembros mientras celebramos y comparti-mos los sacramentos de la Pascua. Para mí, este es el punto más abrumador de nuestra fe, que Dios ha enviado a su hijo sin peca-do a morir por nosotros, pecado-res, como si cada uno de nosotros fuera el único que necesita esa acción en nuestro nombre. A ve-ces es difícil para mí comprender la profundidad del amor en esa verdad. También me ayuda a dar-me cuenta de lo que el mártir san-to obispo Oscar Romero dijo en una oración atribuida a él. Él escri-bió: “Ayuda de vez en cuando dar un paso atrás y tener una visión a largo plazo. El Reino (de Dios) no solo está más allá de nuestros es-fuerzos, está más allá de nuestra visión .......... No podemos hacer todo, y hay una sensación de libe-ración al darse cuenta de eso. Esto nos permite hacer algo y hacerlo muy bien. Puede estar incomple-to, pero es un comienzo ... ". Creo que esto es para lo que sirve cada Cuaresma y Pascua. Recordar la larga visión del amor de Dios en la celebración y la adoración y conti-nuar el trabajo de dar testimonio del Reino.
 
Para nosotros, implica continuar la tarea local de cons-truir nuestra nueva parroquia. La visión de esta parroquia es que sigamos siendo un lugar de evan-gelización y sanación. Puede que no logremos todo lo que todos piensan que deberíamos, pero so-mos y seremos personas que con-tinúan recordando, proclamando y compartiendo el mensaje de Je-sús. Las líneas finales de la ora-ción de Romero son: "... somos profetas de un futuro que no nos pertenece". Me imagino que hace mucho tiempo, sacerdotes y feli-greses como nosotros, vinieron a estas iglesias de Salem y continua-ron orando, ayunando, recordan-do y celebrando. Como resultado, somos su futuro que no vieron, pero que pueden haber imagina-do.
 
Ahora es nuestro turno de mi-rar hacia adelante mientras reno-vamos y vivimos nuestra fe y pen-samos en qué es lo que decimos cuando afirmamos ..."Soy cris-tiano". Nos convertimos en perso-nas que viven en esta época, pero que también se están preparando para los futuros miembros de la Iglesia. Espero que este Tiempo de Cuaresma y Pascua sea un mo-mento en el que podamos recor-dar el profundo amor de Dios en Jesucristo por cada uno de noso-tros y luego continuar avanzando en la preparación de la iglesia pa-ra un futuro que no sea el nues-tro.
 
Paz, Padre Murray
 
En el boletín de este fin de sema-na, pueden encontrar el informe financiero de mitad de año. Espe-ro que esto ayude a todos a ver que estamos bien y gracias por su generosidad.
 

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